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miércoles, 30 de diciembre de 2015

RESUMEN DE LA CONFERENCIA INSTITUTO BÍBLICO Y ORIENTAL CISTIERNA. TIERRA DE RIAÑO. EL TESORO EN LAS MONTAÑAS: ¿TAMBIÉN ROMANO? Eutimio Martino- Siro Sanz- 11-12-2015.




Al recorrer la montaña oriental de León tras las huellas de la conquista romana de los cántabros, la que encontramos que se había desarrollado en aquel escenario montañoso no solo de acuerdo con los autores latinos sino por los correspondientes hallazgos de nuestra parte, de carácter arqueológico, tal como las calzadas, no esperábamos que la tradición oral pudiera contribuir al tema con múltiples aportaciones. Un tema legendario nos salía a menudo en alta montaña: el del tesoro escondido. Se expresa en letrillas de semejante tenor: 
En lo más alto de Arbillos
Donde raya el sol primero 
hay un tesoro escondido
que mira para hacia Otero
Recogido en Besande (Tierra de Riaño). Pero  no es tema exclusivo de las mayores alturas. También radica en los valles. Así, en el inmediato Carande se proclama:
Entre Cotoloro y Cantoro
hay un pellejo de toro
lleno de onzas de oro
La leyenda en ocasiones cruza fugazmente nuestra senda de la conquista. Por ejemplo , se localiza en La Canalina, un peñasco entre Prioro y Morgovejo, sobre el Cea, en donde radica un castro prehistórico que fue ciertamente sometido por Roma.
En la Canalina un pellejo de toro,
De toro pinto
Guarda un tesoro
Parecida leyenda nos sale al paso en las alturas de Pico Moro (Aleje)
Entre el tejo y el Borbolejo
hay un pellejo de toro
lleno de monedas de oro
De las tres últimas localizaciones de la leyenda la de Peña Castiello en Carande, la Canalina  en Prioro y Pico Moro en Aleje se puede afirmar que poseen un factor tangencial romano histórico de la conquista. Cotoloro y Cantoro marcan un tramo de una variante de la vía romana del Esla, la Vía Saliámica ya establecida por nosotros como romana y aun originaria de la conquista. La Canalina presenta su conexión inmediata con el puente romano de Villaescusa (Morgobejo) dirigido estrictamente contra el castro, aparte del fabuloso paso de la vía romana por Las Conjas, solo atribuible a la conquista romana. Pico Moro y su aledaño Valle de Nuestra Señora además del gran Castillón sobre el Duerna presenta hasta cinco caminos que suben al castro todos ellos de traza romana. Siempre nos llamo la atención esta vecindad del tesoro y la acción romana. Hasta que un día revivió la imagen del campamento romano, el campamento estable, que cuenta con erario custodiado juntamente con las insignias y otros elementos oficiales en el llamado sacellum, en los principia (¡pobres principia de León, únicos en Europa y a merced de las instituciones de patrimonio y justicia!). Un funcionamiento semejante se ha de suponer en el campamento de marcha, en campaña, dada la uniformidad propia del romano. La guerra en nuestras montañas fue de guerrilla y los legionarios tuvieron que desplegarse por las alturas. Si las unidades operativas en el medio montañoso, p. ej., la cohorte que poseía su tesoro particular, no es extraño que el tesoro y las insignias ascendieran también a las alturas en busca de la guerrilla, teniendo que dotarse el numerario de medidas de protección. Nos consta un ejemplo de conexión estricta entre leyenda y la actuación romana. El ya citado puente de Villaescusa presenta el estribo de aguas arriba en simple mampostería, mientras que el de aguas abajo luce perfecta sillería. Según los naturales de hoy, la explicación de la discrepancia sería que el muro de arriba fue desmontado, quién sabe cuándo, por la creencia de que guardaba un tesoro en su interior.
 Carande. Entre Cotoloro y Cantoro hay un pellejo de toro lleno de Onzas de Oro, que solo descubrirá uña de oveja o moza gaceta (bruja).

 Pico Moro visto desde Cistierna, su impresionante mole atesora también la leyenda del tesoro oculto. (Foto: Siro) 

Entre el Tejo y el Borbolejo hay un pellejo de toro lleno de monedas de oro. (Pico Moro- Aleje). (Foto: Siro) 

Puente de Villaescusa (Morgovejo) que hoy presenta una muy cuestionable restauración. El muro del estribo aguas arriba fue desmontado, quién sabe cuándo, por la creencia de que guardaba un tesoro en su interior (Foto: Siro).

miércoles, 11 de noviembre de 2015

INSTITUTO BÍBLICO Y ORIENTAL SEDE MONTAÑA DE RIAÑO. Curso 2015-2016. Resumen de la conferencia: LA TRADICIÓN ORAL EN LA HISTORIA 6-11-2015. R. P Eutimio Martino Redondo. Siro Sanz Garcia.

Un año más comienza la Cátedra de Historia en el Instituto Bíblico y Oriental en Cistierna sobre temas interesantes que atañen a la historia de la Montaña de Riaño. La tradición oral conservada en estos valles de la Cantabria leonesa corre el peligro de desaparecer por completo, sobre todo por la desaparición de los trasmisores, y es que la despoblación que sufre nuestra comarca significa no solo la  extinción de  la vida humana de los pueblos y villas, también trae aparejada la desaparición de nuestra cultura e historia. Las leyendas conservadas en la tradición no son creadas por la imaginación desbocada de ciertos individuos, esas leyendas contienen hechos históricos auténticos que mediante la tradición oral han pasado sin interrupción de una generación a otra. El vehículo trasmisor de esas leyendas y su reservorio histórico ha sido la jila o jilorio, aquellas reuniones invernales al calor del llar de una cocina, en el  pajar o incluso en algún establo donde ancianos, mujeres, hombres y niños compartían trabajos, penas y alegrías; todo aquello que conformaba la vida material y sobre todo espiritual de nuestros antepasados, siempre pensando en la comunidad, tan alejados del individualismo feroz que actualmente mueve nuestros afanes, convirtiendo nuestras almas en desiertos insolidarios e insensibles, llenas de penuria vital.
Las tradiciones así conservadas deben ser explicadas y vinculadas al trabajo de campo para limpiarlas de la ganga y las adherencias que el cauce público, los hablantes, han añadido durante siglos, alterándolas, alejándose de la fidelidad del primer momento cuando el hecho histórico da comienzo. Pues los hablantes tienden a añadir otros elementos y detalles por la necesidad de hacer entendibles esos conceptos a generaciones ya muy alejadas del hecho primigenio. En este curso se tratarán algunas tradiciones que dan luz sobre hechos acaecidos durante tiempos prerromanos, la conquista romana, la posterior romanización, la Alta Edad Media y alguno de sus episodios más relevantes, como fue la resistencia de nuestros antepasados y del caudillo cántabro Pelayo durante el periodo de la invasión musulmana.
El Gorgollón de Tejerina. Casi en la vertical de la cascada, según la tradición local, en este lugar los antiguos ofrecían sacrificios humanos cuando la luna asomaba por el ventanal de Peña Horada (u Horacada). (Foto: Siro Sanz)


La Peña Horada marcaba el inicio de los sacrificios humanos. La Tradición no precisa más; en particular. a quién se ofrecían las víctimas, posiblemente al genio de las aguas de la cascada, o tal vez a la luna, el dios inominado del que habla Estrabón (III,4,16) o quizás a una y otra. (Foto: Siro Sanz)


miércoles, 14 de octubre de 2015

OBRA CIVIL REALIZADA PARA EL CONCEJO DE CISTIERNA POR PRESOS DEL BANDO REPUBLICANO (AÑO 1938) Siro Sanz García

La excavación hecha hace unos días  en la calle Doctor Rivas ha dejado al descubierto la obra realizada por presos durante la Guerra Civil en la Villa de Cistierna, adjuntamos algunas fotos con valor "arqueológico" y el artículo ya publicado en el año 2013.

En la sesión ordinaria del 17 de marzo de 1938 en el Ayuntamiento de Cistierna, presidida por el Alcalde D. Albano Fernández Guerra, con asistencia de tres concejales, se dio cuenta de las gestiones llevadas a cabo por el Alcalde para solicitar del Gobernador Militar de la provincia 25 presos para efectuar los trabajos de saneamiento que se proyectaban en la Villa de Cistierna. Las gestiones habían tenido éxito y el Gobernador Militar concedió 24 presos de los solicitados.
El Ayuntamiento acordó éste mismo día hacer reparaciones en un local alquilado a F. E. T,  para albergar a los citados presos. Se acuerda también que el Ayuntamiento abone diariamente 1,65 pesetas por cada uno de los presos repartidos, según quedaba estipulado por orden superior.
 En la sesión ordinaria del día 24 de marzo de 1938 se acordaba por unanimidad llevar a cabo la canalización del Arroyo de la Mata, que tiene su origen en Peñacorada por debajo de la ermita del Patrón de la Villa, San Guillermo. Las crecidas del arroyo en épocas de llena (otoño y primavera) llegaban hasta el centro del pueblo, depositando ingentes cantidades de barro y rocas.
El arroyo bajaba desde Peñacorada hasta la plaza del Ayuntamiento y de aquí por la calle 2 de Mayo hasta el cruce con el canal del sindicato de Sorriba. En total un trayecto a soterrar y canalizar de un Kilómetro.
Los presos no se limitarían sólo a la canalización de éste arroyo. Existen testimonio de personas ancianas de la villa que aún alcanzan a recordar que también trabajaron en el alcantarillado general de eliminación de excretas y residuos domiciliarios, desde el arroyo de la plaza de España (hoy del Ayuntamiento) por la calle padre Isla, y General Mola hasta desaguar en el Esla, otro kilómetro aproximadamente de canalización.
Parece ser que los presos ya estaban en la Villa desde finales del mes de marzo pues en la sesión ordinaria del día 26 de Mayo se da cuenta a la corporación de las siguientes facturas: Una de la panificadora Montañés por importe de 205 pesetas, importe del pan suministrado a los presos durante el mes de Marzo; otra a un industrial Leonés por importe de 146 pesetas importe de 117 kilos de fideos; otra a Don Crescencio Rodríguez de 305 pesetas importe de 300 kilos de alubias; otra del tesorero de F.E.T y de las J. O.N.S de esta villa de 585, 55 pesetas por el importe de 2 cerdos adquiridos a ésta organización; otra a Don Marcelino Álvarez, de 84 pesetas importe de 44 arrobas de patatas; otra de Don Quiterio Morán, de12 pesetas importe de 11 kilos de pescadilla; otra de Don Esteban Corral, de 81 pesetas importe 29 litros de aceite refinado con el mismo fin de alimentar a los presos; el Moderno, 30 comidas al módico precio de medio real cada una; otra de Don Juan Muñoz, de 84 pesetas importe de 29 kilogramos de carne; otra de Don Ángel Reyero, de 345 pesetas importe de 46 días trabajados en la obra de saneamiento y canalización como encargado de la misma; otra de Doña Rosario Diez, de 129 pesetas importe de 258 litros de leche para alimentación de los presos; otra de Don Félix Montañés, de 434 pesetas importe del pan suministrado durante el mes de Abril para alimentación de los presos; otra del mismo de 471 pesetas importe del pan suministrado a los presos durante el mes de mayo. 
A finales de mayo por un oficio del Batallón de Trabajadores se ordenaba la urgente incorporación al mismo de los 24 presos que se hallaban en la villa de Cistierna, la incorporación se hizo el mismo día en que se recibió el oficio. Para no paralizar las obras que se estaban llevando a cabo, ante la ausencia de los presos, el consistorio de Cistierna decidió contratar obreros a jornal.

CONCLUSIONES.
  • La solicitud de mano de obra formada por cautivos fue ordenada por el Ayuntamiento y su alcade  Albano Fernández Guerra.
  • El grupo de presos que inició las obras de canalización y saneamiento en Cistierna (tan necesaria debido al tifus endémico que padecía la villa), lo hizo desde finales de Marzo hasta finales de Mayo cuando son trasladados.
  • La obra iniciada por ellos se terminó con obreros contratados a Jornal.
  • Por testimonios recogidos entre los más ancianos de la villa entonces niños entre 10 y 15 años, les alcanza la memoria para testificar que el pueblo de Cistierna trató con humanidad y alimentó a los cautivos en la medida de las posibilidades del concejo, a pesar de las circunstancias de guerra. No se nombra en ningún momento la procedencia de los presos.   
 Las aguas del Arroyo de la Mata a su paso por la Calle Doctor Rivas, llamada en los años de la Guerra Civil Calle del dos de Mayo. (Foto: Siro Sanz)

La canalización de este arroyo prosigue por la Calle de las Eras hasta el rio Esla. En época de lluvia y deshielo aún se escucha el bramido de las aguas bajo el aslfalto. (Foto: Siro Sanz)

lunes, 7 de septiembre de 2015

OSEJA DE SAJAMBRE: ¡ Válganos Dios! ¿Un nuevo mamotreto montañés?

Cuando llegará el tiempo en el cual la Montaña de Riaño tenga un plan de urbanismo único, el mismo criterio uniforme y general a todo su territorio, capaz de proteger lo que de la edilicia tradicional ha llegado hasta nosotros, después de tantos años de incuria y hacer cada uno lo que le da la real gana. Dirán que ya tenemos las Normas Subsidiarias, si claro, aquellas que se estiran y encogen a gusto del consumidor. Un plan que embride a tanto arquitecto que va de artista por la vida pero con poca formación humanística, un plan que al mismo tiempo frene a esos alcaldes ladrillicidas que se gastan el dinero del contribuyente en auténticos adefesios llenos de goteras y materiales exóticos, palacios del mal gusto para usar cuando llega el día de la feria y fiestas de guardar. En Oseja, presuntamente se perpetrará otro mamotreto de dimensiones faraónicas, capaz de engullir a la monumental iglesia de Santa María y la Pica Ten, tan bien dispuestas y empastadas la una con la otra, de tal forma que cuando Dios puso la Pica Ten donde está, ya sabía que la iglesia iría un poco más abajo, dotándola de un marco espectacular, percibido solo cuando miramos al Sur  desde la Cortina. ¿Será éste un mamotreto más para añadir a la lista de adefesios  que ya existen desde Cistierna hasta las fuentes del Esla? Digo presuntamente, habrá que esperar, aunque lo que vemos en la fotografía que adjuntamos tiene muy mala pinta. Seguramente, el Ayuntamiento ya ordenó poner a disposición de sus gobernados el  proyecto y  observarán que no es lesivo al paisaje y conjunto urbano tan homogéneo que ostenta el pueblo, uno de los más bellos de la Montaña, conservado milagrosamente hasta hoy día, a pesar de la especulación ladrillicida que arrasó la Montaña y todo el Reino de León, a partir de los años setenta del siglo que pasó. Creo que el modesto, pero a la vez, bello edificio con galería que se derribó podía haber sido conservado y, no me explico como se pasó por alto para el menester de Centro de Interpretación o Información, otros edificios existentes en Oseja, como el edificio histórico de la llamada "Casa Piñán", de características monumentales. Edificio con amplitud en si mismo y  en sus alrededores, e incluso, si no me equivoco con dos horreos algo destartalados, que convenientemente restaurados otorgarían al centro de interpretación o información de pajaritos, otros animalitos y arbolitos, ese toque humano que tanto echamos de menos en esos centros, donde la huella de nuestros antepasados, los que humanizaron este paisaje, "tan natural", no aparece por ninguna parte.
S. S. G.
¿Un nuevo mamotreto montañés?. El venerable edificio de piedra, de la iglesia de Santa María empieza a desaparecer engullido por el cemento, como si no hubiese en los alrededores tres al cuarto madera y, buena piedra calar para labrar sillares . (Foto: P. Moreno)


sábado, 15 de agosto de 2015

LA ASUNCIÓN Y SUS IMPLICACIONES HISTÓRICAS EN CUANTO A LA ANTIGÜEDAD DE ALGUNOS ENCLAVES MARIANOS (Estudio para la restauración de la Virgen de Castil Viejo en Medina de Rioseco año 2008. Siro Sanz).




No es la de Castilviejo la única Virgen aparecida entre las ruinas de antiguo castillo, es una más, continuadora de esa querencia Mariana por habitar entre  viejos paredones hasta que el humilde pastor, o hidalgo de limpia sangre viene a descubrir removiendo con la reja del arado las vetustas piedras. En las montañas del Reino de León, alguna de estas Vírgenes habitan y son veneradas en altos y Coronas que aún mantienen, un no se que de atavismo guerrero.
 Nuestra Señora de la Corona (Valdeón), La Virgen de Castrotierra (Maragatería), La Virgen de la Velilla (Valle del Tuejar, alto Cea) de la que se dice que el Hidalgo Juan de Prado encontró removiendo las ruinas de castillo, la Virgen de Yecla en el Cea, elevada sobre venerables ruinas castreñas, La Virgen de la Seita en Rodicol (Laciana) sobre un campo elevado que seguramente fue una fortaleza circundada de foso, que eso significa seita en leonés, donde los cristianos edificaron la ermita a la Virgen, para que se olvidase el culto pagano, Nuestra Señora del Castro en Castrocalbón, Nuestra Señora del Castillo Viejo en Valencia de Don Juan y así seguiríamos con una larga relación que reafirma presencias anteriores al cristianismo en estos eminentes lugares.
Corona, Castro, Castillo, Castil, Castiello aplicados a lugares donde se levantan algunos centros marianos son sinónimos de lugares defendidos y que en ocasiones denominan ámbitos sagrados, donde las huellas paganas permanecen solapadas en el culto cristiano. Las generaciones pasan pero el soplo ancestral permanece en los mitos de multitud de invenciones, apariciones y en los rituales deambulatorios alrededor de las ermitas. Un trabajo de campo que se precie, debe atender no solo a la inspección del terreno sino que incluye también la atención a las tradiciones orales que en estos especiales lugares son generalmente olvidadas por algunos historiadores. La tradición local debe ser tenida en cuenta como explicación de las creencias y mitos desde dentro de la comunidad.Muchos de los centros de piedad Mariana son un prolijo resumen histórico, que viene expresado en la superposición de estratos culturales, determinado por el paso de las religiones prerromanas a la romana y posterior cristianización, siempre sagrado sobre sagrado. La Virgen en la iconografía de la Asunción es arrebatada en cuerpo y alma a la gloria celestial, levantada por un grupo de ángeles que la impulsan a lo alto y de paso la coronan como reina de los cielos. Muestra en su juvenil rostro un semblante arrobado y joven que no se corresponde con la edad de la muerte de María,  queriendo relacionar este dogma con el de la Inmaculada y la iconografía al uso en España que la representaba como una Virgen adolescente.   
Aunque el dogma de la Asunción fue definido en 1950 por Pío XII, la devoción a esta advocación mariana es muy antigua en España y resto del orbe Católico. La fiesta de la Asunción se celebraba en Jerusalén en el siglo VI y en Roma en el VII. En España tenemos noticias de la celebración de esta fiesta el 15 de Agosto durante el reinado del rey Wanba (JESÚS SIMON PARDO. La devoción a la Virgen en España, Ed Palabra 2003).
 Sin temor a equivocarnos y consultando solamente el “Diccionario de Madoz”, la inmensa mayoría de las festividades Marianas en nuestra patria son las dedicadas a La Asunción. Las de la Natividad de la Virgen y la Inmaculada, aunque abundantes, ni por asomo llegan a la que nos ocupa, La Virgen del 15 de Agosto. Etimológicamente Asunción viene de adsumtionem (ad sumere) que en la lengua latina adquiere diferentes matices: el de arrebatar, llevar, privar, renovar, adoptar. Algunos de ellos muestran algo positivo en el cambio, otros introducen un matiz de negatividad. Opinamos que esa variedad de matices tienen mucho que ver con los espacios sagrados que ahora estudiamos.
 En una ermita como la de Castil Viejo patrona de Medina de Rioseco, de origen tan antiguo y legendario, sobre poblado romano como afirma la publicación de R. Chico, nos parece que la advocación de La Asunción interviene poderosamente, para entender la ocasión que, opinamos, propició el paso de lo prerromano a lo romano y por último al Cristianismo. Los nombres aplicados al agua en los aledaños de esa ermita castellana  nos confirman en lo vetusto del emplazamiento por su radical indoeuropeo. El arroyo que la ciñe por el Oeste y que es captado a un kilómetro más o menos recibe el nombre de arroyo Pedregales y, es conocido también como arroyo Grande (radical Car, que pasa después a gar presente en Carande, León, Granda apellido, Río Grande río Sequillo que pasa por Medina y después al Este de la ermita (Esla) y otros muchos). Existe otro arroyo  hacia el Norte, en un pago denominado El Palero, (palero compuesto del radical pal). El mismo Río Sequillo tiene nombre indoeuropeo de agua (Seiku “vaciar, escurrir”), de donde apelativos de agua, nombres de río como Sequana (Sena) e incluso en latín siccus, seco. Existe río Seco, afluente del Deva en Camaleño. En A. 921 consta como riuo Sicco (VIGNAU, Sahagún). Abunda más el compuesto latino y prerromano. Dos afluentes del Nansa se llaman Rioseco: en Puentenansa y en Celis. Río Resecu y río Reseco (LUEJE, Cornión). Rioseco, subafluente del Nalón, en cuya margen, existe también el pueblo de Rioseco. En Besande (Riaño existe La Fonseca, fuente (EUTIMIO MARTINO. Nombres de Agua. Nombres de Lugar. Editorial Sorles 1996).
Posiblemente estamos ante la cristianización de un lugar pagano, como ya adelantábamos al principio de este estudio, la ermita se sitúa en la confluencia de dos arroyos, quizás captados y traídos artificialmente. Se habla en la documentación de lo extremo húmedo del sitio, problema que durante el siglo XIX será la causa de numerosas obras en la ermita.
 En otros lugares la Virgen María cristianiza claramente, espacios dedicados anteriormente a un culto de las aguas. La conquista romana en el país de los Vaceos y no digamos en el de Cántabros y Astures, fue traumática, los castigos y exterminio de los castros que ofrecieron resistencia dejaron en la memoria colectiva un poso de respeto y miedo que seguramente paso de generación en generación (arrebato violento).
Hoy en León y Castilla el imaginario popular, aún adscribe a los moros o al diablo muchos lugares (Campo del moro) castillos (castillo de los Moros), cuevas (cueva de los moros), (Pajar del Diablo), (Corral de los Diablos), (Puente del Diablo). Estos “moros” y “diablo” en muchos lugares por el acompañamiento de restos romanos nos inclinan a pensar en un solapamiento de lo romano con la más reciente invasión musulmana en algunos de los ámbitos denominados así. En la Asunción de la Virgen es difícil explicar lo esencial del hecho; no murió, fue arrebatada, es salvada para no desaparecer en la muerte como el resto de los mortales. El sujeto asunto es salvado, se le concede la oportunidad de no ser exterminado por la muerte, en el caso de la Virgen además, es un privilegio por ser la madre del Hijo de Dios. Se dice que Jaime el Conquistador fundo más de 1000 Iglesias sobre Mezquitas musulmanas en su progresión hacia el sur, y las dedico todas a La Asunción. Lo conquistado, es arrebatado violentamente pero de alguna forma pervive, sustituido, formando parte de ese humus, de ese sustrato cultural que en España se superpone generación tras generación en estos lugares privilegiados. Sería muy ilustrativo comprobar en tantos y tantos santuarios leoneses y del resto de la península, si se repite semejante conjunción local de indicios de la conquista romana, otros hechos guerreros y la advocación de Santa María de la Asunción, a la manera de los que vemos en Castilviejo.

La Asunción. Retablo de Castil Viejo  (Foto: Siro Sanz)


Puteus acuarum viventium

martes, 11 de agosto de 2015

CONFERENCIA: Los Caminos de la Montaña de Riaño. Museo del Ferroviario de Cistierna día 13 de agosto a las 20:00 horas. Siro Sanz

Introducción a la historia de los Caminos de la Montaña de Riaño. Se hará especial mención a la documentación, tradición y trabajo de campo que avalan  estos caminos, situados en un área arqueológica privilegiada del Reino de León, como uno de los principales valores patrimoniales de nuestra montaña. Caminos muy amenazados por la proliferación de pistas terreras incluso en los espacios protegidos, por la incuria y abandono desde que comenzó la despoblación en la montaña y sobre todo por el desconocimiento de aquellos que tienen la potestad sobre el patrimonio histórico.
                                                                            
   
 Camino de Fuentes de Peñacorada, comunicaba el Valle del Esla con el Valle del Cea. Existente ya en el año 1000. (Foto: E. Martino)

Camino de Aleje al Pando, entroncaba en el Valle con la Carraria Antiqua o calzada del Esla año 930. (Foto: E. Martino)

domingo, 2 de agosto de 2015

RIAÑO MUERTE Y VENGANZA . ASI LAS GASTABAN LOS MONTAÑESES. 1535. La alevosa muerte del Arcipreste de Valdeburón. Del Libro los Señorios en la Montaña Oriental de Ramón Gutierrez y Siro Sanz García 2008



ALFATENA:
La nieve cubrió primero las altas cumbres del Burín, para bajar más tarde por los hayedos a morir junto a las aguas del Esla. La tormenta invernal no ha sido tan intensa como para impedir el paso de viandantes por la vieja calzada que desde Cistierna se adentra hacia las gargantas del Río Grande que conducen a los puertos de Valdeburón y Tierra de la Reina.
Es domingo enero de 1535. Una pequeña comitiva baja  camino de Riaño, Don Rodrigo Alonso arcipreste de Valdeburón viene de decir misa en su beneficio de Vegacerneja acompañado del juez y vecino de Lario Antón Rodríguez. La nieve amortigua los sonidos. Un silencio hondo se extiende por el valle y sobre las aguas del cercano río, la naturaleza duerme el largo sueño del invierno.
 Cuatro personas a caballo siguen al arcipreste y su amigo Antón. Ascienden desde el valle a las cuestas de la Peña el Castro para entrar a Éscaro por alto. Según se acercan a la aldea la compaña rodea en actitud protectora a D. Rodrigo.
La precaución está justificada: dos semanas antes, el arcipreste hacía el mismo recorrido y, cuando entraba al pequeño valle donde se encuentra el pueblo, le salieron algunos hombres  a reñir batalla, armados de hondas, lanzas, azconas y puñales. Estaban dirigidos por Juan Blanco cura de Escaro y su capellan Hernan Forte. Entre los hombres y mujeres de Éscaro que participaron en el ataque había personas  relevantes como Diego Gomez de Burón y Pedro Gomez  Juez  y escribano respectivamente en Burón. La escaramuza duró lo que tardaron en dar  vuelta  las caballerías y al trote subir hacia  Vegacerneja.
Las piedras y el hierro no le tocaron esta vez, pero los insultos y malas palabras corrían tras el. ¿Qué pensaba en su huída Don Rodrigo? ¿Se preguntaría acaso por la causa de este odio hacia su persona de clérigos, autoridades concejiles y pueblo llano? ¿Hasta cuando tendría que viajar así, con miedo, rodeado de gente armada?
En la comarca es sabido que el cura de Éscaro y Don Rodrigo en varias ocasiones se han amenazado el uno al otro de muerte y a punto estuvieron de llegar a las manos otras veces. Pero no sólo el clero parece agraviado por Don Rodrigo: en la treintena de parroquias que forman el arciprestazgo y, que Rodrigo Alonso administra con mano fuerte,  el descontento hacia su persona y maneras es tan grande que algunos de los principales de estas montañas le desean la muerte y la preparan en secreto.
 Lo peor, aún le  aguarda en Riaño…
 Pasaron esta vez  si incidentes; atrás quedó Escaro. Un poco más allá alcanzan a ver  el humo que sale por los tejados de paja en la aldea de la Puerta. El frío viento espanta los malos recuerdos y anima a don Rodrigo a seguir el camino. Suben a la collada, pasan junto la iglesia de Santiago; Riaño a sus pies, cubierto de nieve aparece desierto. Sólo se escucha el mugido de las vacas en los establos y el ladrido de los perros. 
 Leamos ahora las antiguas palabras contenidas en el documento del pleito que María Alonso, vecina de Soto se Sajambre,  hermana del arcipreste llevó ante el licenciado Arguello en julio de 1535 y que narran los dramáticos sucesos ocurridos cuando don Rodrigo Alonso entró aquel domingo de enero en la plaza de Riaño: “ era un día del mes de enero pasado deste presente año de 1535  reinando en estos reinos su cesárea majestad el emperador Don Carlos nuestro señor e viniendo el dicho Rodrigo Alonso mi hermano de decir misa de la Vega Cerneja y entrando en este lugar por do dicen la plaza de Riaño por donde esta la picota y con el Antón Rodríguez de Lario y otras personas de quien el solía andar acompañado por ser como era hombre principal, veniendo salvos e seguros por la dicha plaza de Riaño, los dichos Alvar Diez de Riaño e su hijo Iban, e Juan de Maricalva, e Juan Blanco e Hernan Forte, e Toribio Bajo, e Juan hijo de Rodrigo de Aldean, e Juan de Pedrosa e Rodrigo su hermano, e Toribio de la Canal, e Juan Gomez de Burón vecino de Lois, e salieron de dos casas que tiene el dicho Alvar Diez, la una donde el vivía que esta en la dicha plaza y la otra casa fuerte que esta junto a ella, armados de muchas e diversas armas, a saber, lanzas, escudos, casquetes, corazas, azconas,  espadas, puñales e ballestas armados todos juntos habla hecha e consejo avido dándose favor los unos a los otros con mucha furia y palabras diciendo a ellos, mueran mueran, tiraron muchos golpes al dicho Rodrigo Alonso mi hermano y al dicho Antón Rodríguez y a los otros de su compaña, entre los cuales dieron al dicho mi hermano Rodrigo una pedrada en la cabeza de que salió mucha sangre y le desatinaron y junto tras esto le dieron una herida con una lanza o venablo por el lado y tetilla izquierda en derecho del corazón de que luego súbitamente murió y así mismo dieron al dicho Antón Rodríguez una azconada por las tripas de la cual dicha herida incontinente murió y demás de esto con su furia y mala intención mataran a todos los otros que con ellos venían si Dios no los quisiera librar”.
María Alonso acusa a todos estos, matadores de su hermano y de Antón Rodríguez; también acusa a sus cómplices entre ellos, "Alonso Presa y Bartolomé López alcaldes de Riaño" que días después de este suceso fueron requeridos por Ana, hermana de María y del arcipreste, vecina de Riaño, sin que estos hiciesen nada por detener a los asesinos a los cuales ayudarán con comida, ropa y armas para huir hacia el sur, a Villamayor de Campos, donde pensamos nosotros que posiblemente tenían casas conocidas en sus bajadas a la carretería de Campos. La estancia de algunos de ellos en Carande, Horcadas y Huelde nos confirma que se dirigieron al sur por la calzada del Esla; en su huida serán ayudados por vecinos de estos pueblos.
La complicidad fue grande en todas las aldeas pertenecientes al arciprestazgo de Valdeburón.
De las pesquisas hechas por el licenciado Arguello se saca en conclusión: que algunas personas de estos pueblos prepararon la muerte del arcipreste; las que no participaron, en mayor o menor grado estaban enteradas y juntos decidieron pechar con lo que sucediese. El sigilo con el que se preparó la emboscada fue  tan grande,  a pesar del número de personas implicadas, que su hermana Ana, vecina de Riaño, junto con otros parientes nada sospecharon. Después del asesinato, el silencio y la exculpación de unos a otros sería la norma en todo el proceso; todo el mundo calla, sólo se responde si es para ayudar a los inculpados.
Esta complicidad permitió a los asesinos permanecer tranquilos casi una semana en Riaño y otros pueblos de la contorna. María Alonso desesperada acude a Valladolid donde alega:
“ que por ser tierra de señorío y de montañas no esperaba alcanzar justicia”. La realidad que se esconde detrás de esta afirmación es parecida a la que pudimos observar en Mental y Tejerina: gentes acostumbradas a  los abusos de poder, lejanía, tierras de señorío donde el señor esta ausente y supervisan sus merinos, señores feudales de los que no se espera alcanzar justicia y, en el fondo, una fidelidad al clan, atavismo tribal conservado en estas apartadas montañas. La existencia de casa fuerte, perteneciente a Alvar Diez  en la villa de Riaño, al margen de los Alba y los Aliste, también es de destacar.
 Huidos los asesinos, serán juzgados en rebeldía durante todo el mes de Julio; por lo tanto, sólo conocemos las alegaciones de la parte denunciante, alguna de estas alegaciones sin embargo arrojan un poco de luz sobre los motivos de la parte denunciada.

La ayuda que tuvieron en la preparación de la muerte y en la posterior huida viene confirmada por la extensa querella de María Alonso contra las siguientes personas: “ Yo María Alonso me querello de Diego Gomez juez del concejo de Burón y de Pero Gomez escribano vecinos de Burón y de Alonso de Aboces y de Juan de Lois vecinos de la Vega Cerneja y de Francisca hija de Juan Lopez manceba del dicho Juan Blanco, que de mas de haber querido matar al dicho Rodrigo Alonso pocos días antes que muriese, en el lugar de Escaro, después de muerto han favorecido, acompañado, acogido y dado mantenimientos y armas a los dichos matadores y denuncio además a Alonso Alvarez vecino de la Puerta y a Pedro de Parres y a Juan criado de Hernando y de Miguel y de Hernando de la Espina vecinos de Riaño y de Diego Gomez  y de García el de Herreros vecinos de Burón y jueces en el concejo de Burón y así mismo me querello de Pero Prieto y de Pagín y Alonso Gonzalez vecinos de Carande y de Pero Fernandez vecino de Horcadas y de Alonso Fernandez vecino de Huelde y de Diego y de juan Diez vecinos de Pedrosa y jueces en el dicho lugar de Pedrosa y de Pedro de la Caseria vecino de Retuerto y de García rodríguez y de Juan Diez y de Antonio Alvarez vecinos del lugar de la Puerta y digo señor que todos los suso dichos y cada uno de ellos han sido favorecedores y bastecedores de los dichos matadores”.
El número de lugares y de personas implicadas nos dan una idea de la dimensión del conflicto y de la calidad de las personas implicadas.
El mismo día, y en la mañana del asesinato, un cortejo de boda desciende de Pedrosa para pasar por Riaño, camino de Remolina dónde se celebrará la fiesta. La novia era trasladada sentada sobre las arcas de su ajuar en un carro acompañada de sus testigos, padrinos, parientes e invitados de ciertos pueblos del Valle de la Reina. El grupo debió de ser testigo o, al menos escuchar algo sobre los acontecimientos sucedidos en la villa esa mañana. En el cortejo de la novia iba Alonso Fernandez de Huelde que será acusado, junto con su mujer y su suegra, de haber dado comida, cama y haber curado a alguno de los matadores del arcipreste. Alonso Fernandez, en su descargo afirma que no supo nada en Riaño ni al día siguiente, pues paso todo el día del domingo celebrando la boda en Remolina. El caso es que a los pocos días encontramos en su casa de Huelde a varios de los implicados: “Y esa noche se fueron para casa de Alonso hernandez de Huelde y les recetaron y dieron de comer y beber en su casa y estuvo curandose Juan de Pedrosa hijo de Juan de Riaño que era uno de los delincuentes de una saetada en la pierna y allí estuvo también Alvaro hijo de Alvar Diez y allí en secreto estuvo también su compañero Toribio Bajo ayudados por Alonso Hernandez y su mujer”, Juan de Pedrosa  herido de una saeta permanecerá en esta casa nueve o diez días curándose; allí será visitado por su mujer y su padre que le darán todo lo necesario para la huida. En Carande y en Horcadas, también serán atendidos por sus heridas otros implicados lo que nos indica que en ataque hubo fuerte resistencia, prueba de que el arcipreste temía algo y acudía a Riaño preparado, lo mismo que  sus acompañantes. Él no pudo reaccionar y fue muerto justo al comienzo de la escaramuza. María Alonso, hermana del arcipreste trata de lavar la imagen de su hermano diciendo que era hombre de paz. Sin embargo la realidad que le rodea es muy distinta: los intentos de asesinato y el conflicto con el cura de Éscaro nos inclinan a pensar en algún tipo de abuso derivado de su cargo de arcipreste como desencadenante del proceso que le costaría la vida.
Alonso Hernandez de Huelde se defiende, junto con su mujer, diciendo que si ayudaron a los huidos fue porque solía dar de comer y beber a los viajeros de la calzada por sus dineros; sin embargo María Alonso y el Juez verán que son demasiados los días que los asesinos estuvieron en su casa y que estaban informados de todo lo que había pasado en Riaño. Serán condenados a la pena de destierro y confiscación de todos sus bienes.
En este oscuro pleito de Riaño, tanto el P Martino como Canal Sanchez Pagin barajan varías hipótesis en cuanto al origen del odio hacia el arcipreste de Valdeburón: para los dos historiadores pudo ser una combinación entre el abuso en el cobro por parte de los derechos y beneficios del arciprestazgo por parte de don Rodrigo y una desmedida afición a las mujeres que le atrajeron la ira de maridos despechados. Pensamos nosotros que la lujuria no fue la principal tacha de don Rodrigo, pero si la avaricia. Su hermana en una frase que Canal Pagin ya había mencionado dice inocentemente:”mi hermano era mancebo gran aqueridor de bienes y hacienda y de su muerte nos vino gran daño y pérdida en más de quinientos mil maravedis de más de los alimentos que el dicho don Rodrigo Alonso nos daba los cuales estimamos yo y mis hermanos en cada año en diez mil maravedis por eso pido que sus matadores me los den y paguen a mi y a los mis hermanos” .
Sabemos de otros dos hermanos de María Alonso, y debían ser tres o cuatro, a los que su hermano entregaba anualmente unos cuarenta mil maravedis. El valor de una vaca en Tejerina por estos mismo años era más  o menos 2600 maravedis. Entregaba por los tanto el equivalente a 12 ó 14  vacas anualmente a sus hermanos. ¿Cómo podía amasar tanto Don Rodrigo si no era excediéndose en el cobro de sus derechos en todas y cada una de las aldeas de su arciprestazgo?. La lujuria, en cambio, si parece ser el pecado de uno de los principales enemigos del arcipreste: en el proceso se acusa a Francisca Gomez manceba de Juan Blanco cura de Escaro de tomar parte en el ataque en este pueblo y, después de lo de Riaño, de haber ayudado con comida y armas a su amante en la huida. Don Rodrigo no dejaría de reconvenir a Juan Blanco por la vida que llevaba, pues su obligación era velar por la moralidad de los párrocos, y de aquí vino la enemistad entre ambos que se amenazaron de muerte en muchas ocasiones y en otras tuvieron que ser separados antes que llegaran a mayores. El concilio de Trento intentaría solucionar el problema de estos clérigos abarraganados, costumbre en parte aceptada por muchos de sus feligreses.
El día 17 de septiembre de 1535 el licenciado Arguello emite su sentencia, durísima con algunos de los participantes de la muerte del arcipreste. Se condenaba a Alvaro Díaz, como autor principal y cabeza del grupo que asesino a Rodrigo Alonso, a ser arrastrado por dos caballos bravos, metido en un serón por los lugares públicos de la villa y así, llevado hasta el rollo ó picota y allí ser ahorcado y además que satisfaga a María Alonso por los daños causados y a la mitad de sus bienes para la cámara y fisco real.
 Asimismo se condenaba a Ibán, hijo de Alvaro Díaz, y a Juan, hijo de Pedro de Maricalva, y a Alonso, hijo de Rodrigo de Aldean, y a Juan de Pedrosa, y a Rodrigo su hermano, y a Toribio Bajo, y a Juan de Doblen su sobrino vecinos de Escaro, y a Toribio de la Canal vecino de Vegacerneja, y a Juan Gomez vecino de Lois, a ser montados en bestias de albarda con las manos atadas y sendas sogas al pescuezo, con pregón público de sus fechorías, y  llevados a la horca, donde ser ahorcados. Además, deberían satisfacer 25000 maravedís cada uno por diversos conceptos: multa, indemnización a María Alonso, salario del Juez, se añaden las costas y cargar con la pena pecuniaria impuesta a Alvaro Díaz si este no puede aportar sus bienes. Todos y cada uno de ellos fueron condenados en rebeldía pues habían desaparecido de la escena.  A los clérigos Juan Blanco y Hernan Forte, vecinos de Escaro se les condena también en rebeldía a ser entregados al obispo de su diócesis para que les diese las penas canónicas que merecían. Hubo un condenado que fugitivo por la zona, fue perdonado en 1545 por el emperador.
El ruido de este proceso debió ser enorme en la montaña de Riaño, y sus consecuencias importantes por el número de personas y familias implicadas, la destacada participación de clérigos y autoridades concejiles nos confirman en el móvil económico como en Tejerina y Mental. Don Rodrigo Alonso destinaba a  su familia  bienes eclesiásticos que éstos convertían en bienes patrimoniales; los conflictos  por la percepción de estos bienes terminaron con la muerte del arcipreste cuando ya no pudieron sufrir más sus exacciones, y en el caso de los clérigos opositores al arcipreste, aparece una mezcla de motivos económicos, como llevadores de estos beneficios y motivos personales, trasfondo de una vida privada falta de moralidad por la que eran reconvenidos por su superior.
 Iglesia de S. Pedro de la Puerta. (Foto Siro Sanz)

jueves, 16 de julio de 2015

Éramos pocos y pa…. Los alcaldes proyectan recuperar la antigua ruta de Liébana a Cea.




 

Después de la noticia de la no inclusión de la Ruta Vadiniense en los caminos del Norte nos encontramos con este nuevo despropósito. Cuentan ¿los Alcaldes? que ahora se han metido a geógrafos e historiadores que la nueva "Ruta del Cea" nace en Camaleño y finaliza en ¿Sahagún?. Y… ¿por dónde la harán pasar en Liébana? Me imagino que por Valdebaró, si es así la pretendida ruta entra en colisión de intereses con la Ruta Vadiniense en más de 50 ó 70 kilómetros. ¿Colocarán señales propias o las superpondrán a las nuestras? Y qué me dicen ustedes de los argumentos utilizados por los Señores Alcaldes: “que la Ruta del Esla era poco utilizada en invierno por las crecidas del Esla". Señores Alcaldes, la Ruta del Esla y la del Pando, ambas, eran poco utilizadas en invierno por los peregrinos y por los paisanos que únicamente hacían sus carreterías en mayo cuando la cosecha anterior se había terminado y en octubre cuando bajaban a por el  trigo y el vino de la nueva cosecha a Campos. Solo las crecidas  del Esla (en algunas ocasiones) obligaban a utilizar la Calzada del Pando. El caso es que con esta pretendida ruta echarán a los peregrinos unos 60 kilómetros para atrás. Veo que el Señor Alcalde de Boca de Huérgano y, el Señor Alcalde de Prioro están en el asunto. Por las responsabilidades que les competen en el GAL de Riaño les ruego que recapaciten, miren y vean que ya existe una ruta, la Ruta Vadiniense, estudiada, señalizada, panelizada documentada por el Profesor Arenas R.I.P (Edad Media), Martino y Siro (Edad Antigua) y necesitada de promoción para convertirla en ese eje vertebrador del turismo montañés de Norte a Sur-Oeste. Y termino diciendo que se valore el trabajo de los socios y colaboradores de la Ruta Vadiniense Camino de Santiago, ellos y sólo ellos con contadas ayudas públicas han realizado los trabajos de señalización, panelización y atención del albergue de Cistierna con un hospitalero siempre pendiente de los peregrinos, sin olvidar el esfuerzo de Doña Ana  Alcaldesa de Gradefes en la consecución de otro albergue en esa villa.

Siro Sanz

Imponente verdad...Ya nos hubiese gustado a la Asociación Ruta Vadiniense Camino de Santiago una reunión de próceres como esta desde Portilla hasta Cistierna para impulsar el proyecto que traemos entre manos ya hace muchos años. (Foto: Diario de León. José Mª Campos)

viernes, 10 de julio de 2015

Dos rutas jacobeas de León no logran ser Patrimonio Mundial por culpa de la Junta




La Junta de CASTIGA A LEÓN lo hubiese tenido fácil para declarar BIC a este importante Camino de Santiago. El profesor Arenas recientemente fallecido ya había realizado un gran trabajo de documentación del mismo durante la Edad Medía, Martino y Siro en la época romana, dos mil años de historia de un camino de extraordinaria belleza que atraviesa la Cordillera Cantábrica, acompañado en todo momento por una gran riqueza: espiritual, natural, paisajística y patrimonial. Con solo copiar todo lo escrito e investigado irían sobrados de argumentos para que el camino hubiese sido declarado BIC, tan faltos como estamos de iniciativas turísticas para reactivar nuestras mermadas haciendas. Lean el interesante artículo DE VERÓNICA VIÑAS en el diario  de León (Siro Sanz)


UPL exige una rectificación urgente para inscribir en la Unesco el Camino de San Salvador y el

VERÓNICA VIÑAS | LEÓN 10/07/2015
León ha perdido una ocasión histórica. Desde el domingo cuatro rutas jacobeas —los llamados Caminos del Norte—, además del tradicional Camino Francés, son Patrimonio de la Humanidad. Otros dos que atraviesan la provincia leonesa se quedaron fuera, el Camino de San Salvador y el Vadiniense. Y sólo hay una explicación: «la desidia».
La UPL exigió ayer a la Junta que rectifique y presente urgentemente la solicitud de Patrimonio de la Humanidad para estos dos Caminos del Norte de la Ruta Jacobea, para que se sumen a los que acaba de reconocer la Unesco, el Camino Primitivo (el que recorrió el rey asturiano Alfonso II El Casto en el siglo IX desde Oviedo hasta Iria Flavia, donde habían aparecido los restos atribuidos al apóstol, con 311 kilómetros); el Camino de la Costa (que une Hendaya con Santiago por la cornisa cantábrica, con 936 kilómetros); el Camino Interior (desde Irún hasta Santo Domingo de La Calzada, con 196 kilómetros) y el Camino Lebaniego (entre San Vicente de la Barquera y el Monasterio de Santo Toribio, con 55 kilómetros). Hasta la fecha tenían este reconocimiento el Camino Francés, que lo obtuvo en 1993, y las cuatro principales rutas de peregrinación jacobeas de Francia, en 1999.
La UPL expresó ayer su indignación «por la desidia de la institución autonómica con el patrimonio cultural de León».
BIC, primero
Los 117 kilómetros del Camino de San Salvador y de la ruta Vadiniense quedaron descolgados de la candidatura de la Unesco porque «la institución autonómica no ha iniciado la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) exigido para cualquier Patrimonio de la Humanidad», explica la UPL en un comunicado.
En un tono más duro exigen a la Junta que «de modo inmediato, se deje de celebraciones y fastos de nombramientos y realice los trámites para la declaración de BIC de estas vías históricas que transcurren por la provincia de León y posteriormente presente la documentación oportuna ante la Unesco, si es que tal fiasco de la Junta tiene todavía algún remedio».
Doble perjuicio
Lo cierto es que León sale doblemente malparada. Por un lado, pierde la oportunidad de incrementar su nómina de bienes Patrimonio de la Humanidad y, por otro, las nuevas rutas, que transcurren por la cornisa cantábrica, restarán peregrinos y turistas a esta provincia.
La ruta Vadiniense nace en el monasterio de Santo Toribio de Liébana, cruza Picos de Europa, discurre por la ribera del Esla y se une al Camino Francés en Mansilla de las Mulas. Un itinerario muy duro y poco transitado. Algo más conocido es el Camino de San Salvador, un ‘ramal’ entre León y Oviedo.
Según los datos que maneja la Catedral de Santiago, el año pasado llegaron a Compostela por alguno de los Caminos del Norte 23.346 personas, prácticamente el doble que en 2004. El Camino Primitivo, de Oviedo a Iria Flavia, seguramente fue un itinerario seguro y frecuentado hasta que, en pleno siglo X, se consolida el actual Camino Francés desde León, la nueva capital del Reino.
A lo largo de sus once siglos de historia conocida, el ‘Camino de Santiago’ ha sido una de las vías de comunicación más influyentes y reconocidas de Europa

 La cruz del camino entre Cistierna y Sorriba, muy próxima al imponente Puente de Mercadillo (Foto: Siro Sanz)

 Pocos caminos a Santiago pueden competir con la belleza del paisaje de la Ruta Vadiniense, aqui a su paso por Crémenes y por calzada romana (Foto: Siro Sanz)

 El paso de la Ruta por la Entrecisa, bocaron abierto por los romanos para dar paso al camino (Foto: Siro Sanz)

 La Ruta Vadiniense en el Pajar del Diablo, donde el camino presenta las mayores trazas y la magnitud de la obra romana (Foto: Siro Sanz)

Tramo de la Ruta Vadiniense en el Pajar del Diablo (Foto: Siro Sanz)

miércoles, 1 de julio de 2015

TOPONIMIA DEL CONCEJO DE CISTIERNA: Fuente el Corcho. (Siro Sanz)





Se localizaba esta notable fuente junto al pinar de repoblación situado frente a la casa de Albano, en un prado a la derecha de la carretera, dirección a las Arriondas. Fue un lugar muy estimado por las gentes de Cistierna durante la primera mitad del siglo que paso. Hasta esos años, grupos familiares integrados por individuos de toda edad, con una concepción del ocio muy distinta a la actual, en alegres comitivas se dirigían a pie por la carretera hacia el umbroso prado, portaban bolsas y capazos para celebrar hermosas meriendas camperas en tardes de fiesta primaverales y durante lo más duro de la canícula veraniega. Allí compartían viandas, amistad, juegos y conversación. Aquel prado era propiedad de D. Vicente Díez Canseco Rozas (El Tarta), que generosamente compartía propiedad y agua con todos los cisterniegos. Creemos que lo vendió a los descendientes del "recordado" Albano, los cuales desde entonces lo utilizan con fines privados, y eso que el gran padre Esla pasa lamiendo orillas y riberas de sus "estados". En cuanto al nombre adelantamos que ésta y otras fuentes llamadas Corcho, nada tienen que ver con el tocón hueco de un árbol: encina, roble o alcornoque, que se colocaba a modo de poza para recibir  las aguas del manadero.
El nombre: CORCHO, es un compuesto prerromano de agua formado por los radicales: Cor y Gei- Gi. Cor es alternancia del más conocido car, presente en Corada, Cora, Coro (Fuente del Coro en Fuentes de Peñacorada). El siguiente radical  Gei-Gi da chi y, también su alternancia Cho, presente en algunos arroyos como el Valcogijon en Peñacorada; Valdeginate en el Cea; en Crémenes el Riachín de Corniero o el Riachín de Argovejo, ambos un ejemplo de compuesto latino y prerromano: rivus-chin; en Yaete (Sajambre) la fuente el Güeyu Chico; en Nava de los Caballeros el Riacho; la Rocha en Sajambre y muchos más que excusamos dar por no aburrir al lector.

(Del libro ORIGEN Y MISTERIO DE LOS NOMBRES DEL AGUA EN EL CONCEJO DE CISTIERNA. Siro Sanz-Eutimio Martino)


A la izquierda de la foto, bajo el Murrial o repetidor,  inmediata a la casa que aparece separada de Cistierna y junto a la carretera de Sahagún a las Arriondas se ubicaba la Fuente el Corcho. (Foto Siro Sanz)

martes, 16 de junio de 2015

RAMADAN MUBARAK RAMADAN KARIM ALA KUL-U MUSLIM UA MUSLIMA ALADINA IASKUNUNA MA-A ANA UA FI AL YIBAL RIAÑO.


Feliz Ramadan a todos los musulmanes y musulmanas que viven entre nosotros en la Montaña de Riaño. El jueves 18, comienza para ellos el largo y hermoso mes del ayuno en el cual  se  uniran con sacrificio voluntario a los más pobres y desfavorecidos,  aquellos que ayunan por obligación todo el año. Que el día les sea corto.
La Kutubia mezquita catedral de Marrakech (Foto: Siro Sanz)

Horario de comienzo y rompimiento diario del ayuno para el Ramadan de los musulmanes del Reino de León, año 1436 de la Hegira, 2015 de la era cristiana. En negrita, segunda columna por la izquierda horas de rompimiento del ayuno desde el día 1 del Ramadan (18 de Junio) hasta el día 29 de Ramadan (16 de Julio). En la tercera columna de la derecha también en negrita horario de comienzo del ayuno. De derecha a izquierda encabezando las filas, horario de las oraciones (salat): Primera Salat al-Fsyar, segunda Surur (amanecer), tercera Salat al- Dhouhr, cuarta Salat al- Aasar, quinta Salat al- Magrib (rompimiento del ayuno), y por último Salat al- Aissa.