Translate

domingo, 26 de marzo de 2017

“ACTUALIDAD DE LA REFORMA PROTESTANTE Y SU MENSAJE 500 AÑOS DESPUÉS”. RESUMEN DE LA CONFERENCIA IMPARTIDA POR D. LUIS FAJARDO VAQUERO. SEDE DEL INSTITUTO BÍBLICO Y ORIENTAL DE CISTIERNA 25/3/2017




El profesor del Bíblico d. Alfonso Vives Cuesta presentò al ponente d. Luis Fajardo en una breve introducción. Destacaba en él su amor al estudio de la Biblia y sus esfuerzos por tender puentes para conseguir la unión entre católicos y protestantes; separados por siglos de incomprensión, anatemas y violencia indiscriminada entre unos y otros. Despejado ya del horizonte el ominoso olor de las hogueras, conmemoran los protestantes de España y Europa los 500 años del inicio  de la Reforma en 1517, cuando el monje agustino Martín Lutero clavó sus tesis en las puertas de la iglesia de Wittenberg. Nadie puede negar a Martín Lutero la sana intención de purificar la forma de entender la religión en los países centroeuropeos de su tiempo. 
Lutero trabajará incansablemente para restablecer lo más genuino del cristianismo y regresar a las raíces primitivas del mismo. La Reforma y sus presupuestos: Solo Dios; Solo Cristo; Sola fe; Sola Gracia; Sola Escritura; rechazo a la obediencia a la sede de San Pedro en Roma; rechazo al Magisterio de la Iglesia y sus Concilios; rechazo a la mediación de los sacerdotes; cambiarán para siempre la faz de Europa en los aspectos: Político, cultural e incluso económico
Lejos de aquellas negativas imágenes de Lutero difundidas por el Nacional Catolicismo, cuando de niños aprendíamos y veíamos en la enciclopedia Álvarez a un Lutero moribundo y arrepentido solicitar en la suprema y terrible hora un sacerdote católico, d. Luis Fajardo supo trasmitir la gran talla intelectual de Martín Lutero como teólogo, político y estudioso de la Biblia. La traducción de la Biblia a la lengua vernácula impulsada por Lutero y difundida a gran escala por el invento de la imprenta es un monumento a la cultura y lengua de Alemania. 
No se olvidó el ponente de la esposa de Lutero, Catalina de Bora, destacando en ella las cualidades de consejera, mujer entregada sin egoísmo a un gran hombre al que aportó toda su vida, descendencia y gran sentido común. Tanto don Luis como su esposa doña Margarita residen en Valladolid, ciudad  junto con Sevilla sin las cuales no se puede entender la Reforma en España. Ambos son buscadores infatiglables y amigos de la verdad, personas muy cercanas al corazón del Instituto Bíblico y a la Montaña Oriental Leonesa, donde siempre son recibidos con fraternal afecto y brazos abiertos pues, nos llenan de esperanza por la generosidad y esfuerzos que realizan en cuanto a la unión de los cristianos y además, con su ejemplo nos recuerdan a la mayoría de los católicos lo olvidada que tenemos la Biblia.

sábado, 25 de marzo de 2017

MONJES, MONASTERIOS Y REGLAS EN EL NOROESTE HISPANO SIGLOS VI-VII-VIII. RESUMEN DE LA CONFERENCIA INSTITUTO BÍBLICO Y ORIENTAL SEDE DE CISTIERNA 24/3/2017 S.S.G





El monacato tiene su remoto origen  en el Oriente por  la iniciativa del gran San Antonio y otros padres del desierto, que de una vida de ermitaños aislados en las soledades de Siria, Palestina y Egipto, gracias a San Pacomio, dan el paso a la vida cenobítica o en comunidad. El monacato en Gallaecia: Norte de Portugal, Galicia étnica, territorios que más tarde constituirán el  Reino de León, tiene un gran desarrollo desde el siglo VI hasta la entrada de los árabes en 711.  En la Bética será la regla San Isidoro la que regirá la mayoría de los monasterios, una regla de inspiración agustiniana y casi benedictina alentadora de la vida cenobítica, es decir, vida religiosa en comunidad. Aquí en el Noroeste los monasterios serán gobernados por la regla de S. Fructuoso de Braga y la Regula Communis de autoría anónima. Ambas de gran arcaísmo orientalizante, preconizan una vida de ascetismo practicada por  ermitaños aislados. Sin embargo tanto la Regla de S. Fructuoso como la Communis sabrán compaginar a la perfección la vida ascética y retirada con la realidad de su tiempo, un tiempo en el que núcleos familiares enteros solicitan ser admitidos a la vida monacal mediante un pacto por el cual se sometían a la autoridad del abad. Para comprender como eran los monasterios de aquellos remotos siglos, debemos olvidar la imagen del monasterio actual, con un claustro central y las celdas, refectorio, sala capitular, cocinas y graneros a su alrededor. Los monasterios del Noroeste Hispano en aquellos siglos, eran auténticos establecimientos agrícolas y ganaderos con una gran clausa o cierre que las protegía. En medio de la clausa se construía la domus domorum o iglesia el edificio más noble del monasterio; cercana a ella la domus maior, lugar donde comían, dormían y se reunían los monjes. Se levantaban otros edificios dedicados a establos, herrerías, hornos y hórreos, donde trabajaban los monjes y monjas en continuo contacto con Dios y con la vida. Las familias que por el pacto se entregaban a la jurisdicción del abad cedían la educación de sus hijos al monasterio, marido y mujer hacían vida separada como monje y monja. Se favorecía mucho el apartamiento de algún monje de virtud probada a la vida de anacoreta en lauras o conjunto de cuevas y otros espacios cercanos al monasterio. La gloria de los monjes de Gallaecia fue asumir el papel de agentes civilizadores, sobre todo fueron transmisores de la cultura clásica. Se puede decir que uno de los padres fundadores de la Montaña Oriental Leonesa o Cantabria leonesa fue el monje Sisnando de Liebana, que en 874 cruza la cordillera con otros monjes y siervos del monasterio de S. Martín de Turieno en Liébana. Bajan desde las alturas del San Glorio en grupos organizados, cargados de semillas, ovejas, vacas y herramientas para reedificar las iglesias destruidas hasta sus cimientos cuando la entrada de los árabes y para repoblar las aldeas antes abandonadas. El Alto Esla desde el castillo de Aguilar entre Sabero y Cistierna hasta las Salas fue repoblado y defendido durante la Alta Reconquista por estos monjes que organizaron el territorio, roturaron lo que la selva había invadido y favorecieron la fundación de otros muchos eremitorios y monasterios entre Pardomino y Peñacorada; reforzando en cierto modo la personalidad de cántabros fronterizos que tiene nuestra tierra.

domingo, 19 de marzo de 2017

MUSICA Y LITURGIA. RESUMEN DE LA CONFERENCIA DE D. ÁNGEL DE LA VARGA 17/3/2017







D. Ángel es cura y de propina lo parece, pastorea la mermada grey de las Arrimadas antiguo señorío del Obispo de León. Nos viene recordando en sus conferencias mensuales lo inconveniente de haber orillado en la liturgia romana desde el Concilio Vaticano hasta nuestros días, el importante papel de la música sagrada y del latín. El latín se abandonó en aras de una mejor comprensión de la misa y sus ritos. Una intención poco razonada pues los misales utilizados por nuestras madres y abuelas estaban pensados para favorecer y seguir bien la Santa Misa. En aquellos misales se trasladaba del latín a la lengua vernácula en columnas opuestas: Las oraciones, cuanto leía y decía el celebrante; conservando la traducción la misma unción espiritual que trasmitían las oraciones latinas. En cuanto a la música, además de ser un elemento constitutivo de la naturaleza humana y vehículo de trasmisión espiritual, formó parte fundamental de la liturgia desde la Iglesia primitiva que bebía de las fuentes y tradiciones judías en el canto de los Salmos, a los cuales se añadió la riqueza de los himnos cristianos. Según don Ángel debemos hacernos una serie de preguntas: ¿El Canto Gregoriano es una pieza de la arqueología?; ¿El Canto Gregoriano es una pieza de museo solo para practicar en actos culturales no cristianos? La respuesta es clara, el Canto Gregoriano es algo vivo en la liturgia romana y esa forma de cantar es la más digna para reproducir: El Kirye; gloria; el credo; el Cordero de Dios; las antífonas de entrada y de comunión. El latín ha sido y es la lengua universal de la Iglesia Católica Romana, vehículo de comunión con los católicos de todo el mundo, el latín es un tesoro de la humanidad, y la lengua de la primera evangelización de Europa. El rechazo del latín en el ámbito sagrado en España, tiene tintes de ser ideológico y por conveniencia, se le rechaza con una omnipotencia de nuevo cuño, la omnipotencia de la ignorancia. Sin embargo la Iglesia Católica con buen sentido no deja al albur de las lenguas vernáculas sus textos jurídicos, la razón de continuar escribiendo textos jurídicos y litúrgicos en latín, no es otra que evitar el equívoco en esos mismos textos. A primera vista el latín es una lengua “muerta” pero se sigue usando porque el significado de las palabras está  fijado desde hace dos mil años, un significado que no está sujeto a variaciones y a equívocos, una lengua muy precisa; algo muy apropiado para reproducir textos revelados, jurídicos y litúrgicos.  En la liturgia se nota ya una tímida vuelta al empleo del latín, incluso en la música. “La mayor parte de las canciones que se reproducen en nuestras iglesias en lengua vernácula son de una calidad deleznable, simplonas y sentimentaloides, sin ningún contenido ritual o litúrgico”. “La gente va a cantar en la Misa, no a cantar la Misa” (d. Ángel dixit). La música en la Iglesia no solo sirve para despertar a los fieles y divertirles, su finalidad debe ser la de alabar a Dios, crear en ellos un ambiente que permita a la Gracia hacerse presente. La música y el latín pueden coadyuvar fuertemente a potenciar la profunda simbología de la liturgia romana que interviene en el Santo  Sacrificio de la Misa. El canto en latín durante la Santa Misa requiere el esfuerzo del pueblo cristiano, a no ser que queramos permanecer y perseverar en esas otras opciones y repertorios harto deleznables, aptos solo para cenáculos de algunas  teatinas. Al franquear la puerta de la iglesia debemos ser conscientes de que realizamos un acto trascendental y misterioso, el paso de lo profano a lo sagrado y que en ese espacio no vale todo; en dos ocasiones el que esto escribe fue testigo y escucho cantar en alguna iglesia de cuyo nombre no quiere acordarse: La Parrala y Espiri González. Por lo tanto regresemos y echemos mano del rico acervo espiritual y cultural que la Iglesia Romana ha atesorado durante dos milenios, servirá para hacernos mejores y celebrar con dignidad los misterios sagrados. Si el templo o la iglesia de nuestros pueblos y aldeas son el símbolo de la Jerusalén celeste, hagamos al menos el  esfuerzo de cantar como el cura Ángel o como los Ángeles, pues la música en latín tiene un carácter casi sacramental. Más o menos lo que el joven cura don Ángel nos ha querido decir en sus conferencias, es: Que debemos profundizar en los misterios preservados en la antigua Liturgia Romana; que la sensibilidad, la cualidad de sentir de los seres humanos, no debe confundirse con la sensiblería que solo se queda en la superficie de las cosas sin profundizar en ellas. Sensiblería que hoy aparece por doquier en las letras y en la forma de ejecutar los cantos en las iglesias. Tener sensibilidad hoy día es ser capaces de loar a Dios y sus misterios con lo mejor de la tradición musical en latín presente en la Liturgia Romana a lo largo de dos milenios. 
S.S.G

viernes, 10 de marzo de 2017

BIBLIA Y FILOSOFÍA RESUMEN DE LA CONFERENCIA DE BENITO GUERRERO EN EL INSTITUTO BÍBLICO Y ORIENTAL DE CISTIERNA VIERNES 10/ 3/ 2017




Es una gran suerte para Cistierna contar con el foro del Instituto Bíblico y Oriental que permite a filósofos como d. Benito Guerrero, amueblar poco a poco nuestras mentes, despejar dudas y  sutilmente ayudarnos a salir de las multitudes indiferentes, barriendo como un suave viento las bagatelas hedonistas en las que todos ponemos nuestros afanes cotidianos, nuestros gustos y aficiones: ¡tan absorbentes, tan absolutistas!
Dice  Benito Guerrero que este ciclo de conferencias ha sido pensado y orientado a la Biblia y  la Filosofía; dos cosas en absoluto distintas, aunque en apariencia lo parezcan. En cierto modo dentro de cada uno de nosotros habita un filósofo. Quién no se ha preguntado: ¿En qué consiste vivir? ¿De qué va la vida? En la búsqueda de respuesta a esos interrogantes ya estamos filosofando.  La búsqueda de luminosos fogonazos en la oscuridad de nuestra existencia  nos dignifica y nos empuja a indagar e investigar sobre la belleza, la bondad y la verdad. Las respuestas a esas preguntas pueden ser múltiples pero ¿Cómo podemos saber si la nuestra es la auténtica? Los filósofos nos enseñan que sólo en las crisis contrastamos y nos damos cuenta de si nuestra forma de vivir o entender la vida es correcta. Todos vivimos experiencias de crisis. Alguna de ellas sepultadas en el olvido pues se producen en los años más tiernos de nuestra infancia. La primera se produce cuando entramos en la existencia. Después viene la experiencia lingüística cuando empezamos a comprender lo que se nos dice, los enunciados, las palabras que ya no aparecen como simples sonidos. A continuación la experiencia ontológica, aquel momento en el cual se comprende el sentido de la existencia, el sentido del verbo ser, del existir. El descubrimiento de que todo el mundo sensitivo esta dentro o se resume en el  concepto ser, algo que a la vez que  nos llena de felicidad, nos indica que comporta finitud y acabamiento. Conocemos entonces que cada momento de nuestra vida será irrepetible produciendo en nosotros una sensación de angustia. Las actitudes hacia ese conflicto creado por el conocimiento de la finitud y de la muerte, algunas personas lo intentan desvanecer o al menos adormecer con el disfrute constante. Para el cristiano y, en esto la Biblia nos enseña con profundidad y experiencia de generaciones, la casa del ser no es confortable, la experiencia ontológica afecta poderosamente nuestra conciencia y nos dice que nuestro lugar no es el ser ni el disfrute. Nace con esa experiencia ontológica un tipo de conciencia nueva, una conciencia estimativa que enriquece nuestra capacidad de reconocer valores: El valor de la Verdad, el valor de la Belleza y el valor de la Bondad. Una conciencia que nos dice que la casa del ser no es nuestro destino,  que con esos valores recién descubiertos seremos descentrados para siempre de nosotros mismos para dirigirnos a D. Pero incluso en esa casa del ser, del divertimiento, de la actividad frenética que intentamos abandonar, ya existía implícita una actitud religiosa que se puede resumir en la frase: “En cada ateo hay un creyente y en cada creyente hay un ateo”. Creo que las conferencias de Benito Guerrero nos descubren en estas montañas de la Cantabria Leonesa lo estúpido de muchas de nuestras actitudes vitales, demasiado dirigidas hacia el propio yo, una conducta que nos impide dar el SI definitivo a la disponibilidad de cambiar, siempre inmersos en aparatosos ejercicios de funambulismo existencial, engañando a los que nos rodean para esconder la ruinas  y los fracasos de nuestra vida. Pero.., hay esperanza, no suframos anticipadamente, no matemos con la pereza las ganas de avanzar. Alguien dijo: “el amor es más fuerte que la muerte”. Aquí en Cistierna se cultiva un especial y potente amor a la Biblia, a la Filosofía, a la cultura  y lenguas del Oriente. Al menos las personas que asisten a las conferencias de Benito Guerrero salen reconfortadas, pues sienten que su valentía se acrecienta al conocer el auténtico sentido de la vida, que la vida es algo más. Este ciclo de conferencias centrado en la Biblia y Filosofía ilumina nuestras vidas tan dirigidas al mal del siglo: el materialismo y relativismo. Estamos tan preocupados por lo exterior, desbordados y sin respiro por alcanzar metas absurdas que olvidamos los desgraciados que somos, olvidamos que existe el tiempo del amor, que cada momento que pasa es irrepetible y que lo hemos pasado sin amar.
Y termino “Marta, Marta: te afanas diligentemente tras muchas cosas. Y una sola es necesaria”. Sustituyan Marta por: El nombre propio de cada uno .
 S. S. G

sábado, 4 de marzo de 2017

RESUMEN DE LA CONFERENCIA: ALGUNOS NOMBRES CLAVES DE NUESTRA HISTORIA: Eutimio Martino-Siro Sanz




 El estudio de la toponimia es de inestimable ayuda para la Historia más remota en orden a la resolución de  algunos temas que por falta de documentación, son aparcados sine die, sobre todo por aquellos que desprecian el estudio de los nombres de lugar. A la toponimia hay que enfrentarse con amplios conocimientos lingüísticos, etnográficos, geográficos e históricos. Se empieza por el trabajo de campo que muchos ni siquiera realizan. En cuanto a los conocimientos lingüísticos por supuesto que tienen que superar los del Latín, y algunos que desprecian la toponimia ni siquiera conocen esa lengua, una de las últimas junto con el Germano y el Árabe en llegar a nuestra tierra. Resumiendo: La  toponimia es obviada sobre todo por aquellos que no la dominan. Nuestra tesis afirma que los pobladores protohistóricos de la Cordillera Cantábrica pueden ser investigados a base de la toponimia primitiva. En particular esa historia, que es una historia de pueblos en movimiento, se puede conocer a base de hidrónimos en cuanto son documentos testigo de uno o varios pueblos que han ido bautizando el territorio en oleadas sucesivas. Así tenemos en la Montaña Oriental o Cantabria Leonesa, dos nombres que nos hablan de dos pueblos y dos etapas distintas de poblamiento. Para la población ibérica tenemos: El nombre Ibaica; hoy Vega- (Iber- Ibis- Ibai). Vega es nombre de agua abundante en los Picos de Europa donde aparece en:  Vegabaño (Soto); Vega de Sotres (Macizo Oriental); Vega de Liordes (Macizo Central; Vega de Enol, de Ario de Comeya (Macizo Occidental); Vegacerneja (Vega -Sarilenia-Valdeburón); Ibio en el Río Saja; Vegamediana y Vegarribero (Cistierna). Para la población céltica contamos con: El nombre Dobres y sus variantes, Dobres al igual que Vega es nombre de agua y de lugar. Dobra y sus variantes, presenta en Liébana una gran proliferación de hasta cuarenta nombres regularmente diseminados; también aparece en el Cares: Dobresengo y entre Valdeón y Sajambre por Amieva y un barrio en Ponga que se llama Dubre.